sábado, 21 de noviembre de 2020

98

El otro día estaba sentado en el patio, terminando mi merecido caño de la tarde. Estaba pensando en todo lo que tengo que hacer y a medida que fumaba, lo iba repasando, parte por parte. Hasta que en un momento miré a mi lado y te dije "bueno, una cosa a la vez, tranquila".

No estabas físicamente. Estaba solo, cayendo lentamente en la placidez del tema ese.

Pero, por un segundo, te sentí a mi lado. Te sentí apoyándome y si te hablé, es porque te sentí conmigo. Es porque siempre estás conmigo.

viernes, 9 de octubre de 2020

97

Estaba triste y vine a escribir algo más triste aún, pero miré la última entrada y fue antes de aprobar el grado y bueno, se me pasó.
¿Les conté que aprobé el grado?
Aprobé el grado.
No importa nada más.

lunes, 21 de septiembre de 2020

96

Es natural que haya bloqueado ese de recuerdo de cuando el profesor San Martín me dijo: 
"Usted no sabe nada. Nada de nada"
Yo le respondí que sé mucho, de muchas cosas.
Nadie tiene la razón, yo creo.

miércoles, 16 de septiembre de 2020

95

¿Cuántas veces más voy a tener que volver a armarme?
¿Cuántas veces más voy a tener que secarme los mocos y seguir leyendo?
¿Cuántas veces más voy a tener que hacer como que no veo el plazo acercándose irremediablemente?
¿Cuántas veces más voy a tener que convencerme de que sí se podrá (porque sí se puede) y acallar la incansable voz que, con mucha autoridad de cosa juzgada, me dice que no?
Hasta cuándo, por la chucha, una semana.
Una semana.
Una semana.
¿Cuántas veces puedo llorar en una semana?

jueves, 10 de septiembre de 2020

94

Yo creo que, si apruebo el grado, voy a amanecer al otro con una ampolla en el cuello de tantas palabritas que he decidido guardar para después. O quizá aprendí, finalmente, a pelear lo que realmente vale la pena.

Sí o sí me largo. De eso no hay dudas.

miércoles, 9 de septiembre de 2020

93

Después de una hora infinita decidí que merezco, sólo por ser humano y nada muy especial, levantarme y tomar desayuno.
El tiempo se echó a perder y ya no le sirve mucho al ansioso.
-
Llevo una hora y media llorando.
¿Para qué lo intento?
¿Cuál es, de verdad, el propósito de hacerme esto?

jueves, 3 de septiembre de 2020

92

Le contaste todo y aún así te sigue queriendo.
Te quiere porque decidió quererte.
Te quiere porque sí y no tienes nada qué hacer al respecto.
Sólo quererla de vuelta, aunque todavía no creas que te quiere porque sí no más.
Porque te quiere, hueón.
Y eso es lo único que importa.

domingo, 30 de agosto de 2020

91

Le hago cariño al Charles y él entiende que el día empezó y bosteza largamente mientras se estira para llegar al final de la cama. Me guía el paso por la escalera (según él) hasta la cocina, le doy comida y agua y en el camino me tomo un vaso y voy al baño a lavarme la cara. Luego pongo la tetera (si soy el primero y vale la pena, hago fuego mientras tanto), me preparo el mate, rallo manzana y le agrego el muesli, la avena y el yogurt. Ese momento es donde tengo ya la suficiente lucidez para pensar en qué me toca estudiar hoy, pero lo disipo con alguna canción. Tomo desayuno, solo o acompañado, lleno el termito con agua caliente y subo con el mate. Siendo sincero, pierdo la primera media hora haciendo cualquier cosa, nunca una que me tome demasiado tiempo y, como soy consciente de la hora, en algún momento decido prender el computador para conectar los audífonos y poner el mix de música clásica de hoy. 31 minutos de estudio le siguen. El primer break es el más largo, me dan ganas de ir al baño a esa hora y aprovecho de lavarme los dientes y fumarme un cigarro. Cinco minutos y parte otro ciclo de treinta y uno más. Si sale el alegretto de la Séptima de Beethoven o la primera escena del Lago de los Cisnes de Tchaikovski, bueno, me detengo y las disfruto mirando con mucho odio al exterior por la ventana. A veces los recreos son extensos, pero siempre alcanzo a completar cuatro ciclos antes de almuerzo. Aquí es cuando todo se hace menos estructurado, pero con la cuarentena no tanto, sí o sí deben haber uno o dos ciclos más para estar feliz, si es que no hay interrogación. Feliz, ¿usé esa palabra para referirme a la satisfacción de haber estudiado razonablemente? Me gustaba el caño de felicitaciones al final del día, pero la Pina tiene razón y amanecía muy adormilado. A veces hacemos videollamada con la Consuelo, otras la llamo a la vieja usanza, a veces sólo charlamos mientras hace una de su infinita lista de cosas. ¿Usé la palabra feliz, a 23 días de mi examen de grado? Usé la palabra feliz.

90

Te voy a robar una frase y la dejaré aquí para acordarme: soy el eclipse que nadie vio porque estaba nublado.

domingo, 23 de agosto de 2020

89

No sé porqué estoy aquí.

Queda un mes justo y no estoy preparado.

¿Cuándo lo he estado?

¿Quién me asegura que me apoyarán si fallo?

A veces me canso y se me olvida que estoy bien.

Y sólo pienso en que no sé porqué estoy aquí.

sábado, 8 de agosto de 2020

88

Esto queda de mí.

Un atado de inseguridad y ansiedad.

Qué ganas de no pensar en nada. Ser como esa gente.

Pero esto queda de mí.

Nada.

sábado, 4 de julio de 2020

86

No me quiero levantar.
No quiero hacer nada.
Pareciera que tengo que hacer mucho.
Pero nada es importante.
Pero todo me pone ansioso.
Ansioso por nada.
Por todo.
No sé qué quiero.
No levantarme sí. Es lo único claro en todo.

sábado, 30 de mayo de 2020

85

Para días como éste.
Para eso sirve estar volao.
Para estar lejos.
Para evadir estas pequeñas miserias.
Para estar tranquilo mientras todo está un poco peor.
Porotos culiaos, gorgojos culiaos.

domingo, 19 de abril de 2020

83

Después de haberme llenado de aire de campo y haber tomado once con papas mayo y el mejor pan amasado que he comido en mucho tiempo, veníamos de vuelta por ese camino tan largo y un conejo salió de la nada. Asustado por las luces del furgón se fue corriendo delante de nosotros, pero en verdad creo que estaba jugando. Lo estaba pasando bien en verdad. Y fue hermoso verlo. Nunca había visto un conejo libre por la vida.
La vida es buena en verdad. Eso sentí.

miércoles, 15 de abril de 2020

82

No me acuerdo de las fechas exactas. Quizá está tan escondido todo que podría pensarlo y acordarme pero para qué. Era el tiempo de la casa de mucha madera y luz, porque estaba la ventana grande. Yo dormía en la litera, en la parte de arriba. Desperté con la conversación subida de volumen, pero mi hermana no y me aseguré de que no lo hizo en ningún momento.
El tema eran unas marquesas (se me pasó de inmediato el sueño, me dio frío) y yo sabía lo que eran. Mi mamá le decía que estaban baratas y que las necesitábamos mi hermana y yo para dejar de dormir en la litera, pero mi papá estaba muy enojado, ¿porqué estaba tan enojado? Ni siquiera las había comprado a sus espaldas, era una idea no más. El asunto fue cuando le gritó que era una avarienta, así, esa palabra horrible. Mi mamá le pidió que se callara y ahí fue cuando escuché el golpe. (Estoy un poco angustiado, se me apretó la guata)
El desarrollo posterior no lo recuerdo tanto. Solo me acuerdo del llanto, mi mamá hablando con esa voz que tiene cuando llora y yo que me había bajado de la litera para ver a mi hermana y mirar por el hoyo que tenía la pared a la vez. Mirar la segunda cachetada. (No quiero seguir haciendo esto) Mirar a mi papá enojado y con una cara de satisfecho, de macho, de varón que impone sus condiciones y no gasta su poca plata en lujosas camas de madera de segunda mano porque a su mujer se le ocurre. (Me dio rabia la huea, siempre me da cuando me acuerdo)
Me volví a acostar y cerré los ojos lo más fuerte que pude.
Igual ese fue el final de los gritos usuales de ese tiempo, cuando mi papá llegaba enojado siempre del trabajo.
La siguiente vez no la vi. No sé porqué. Pero recuerdo a mi abuela viniéndonos a buscar, mi mamá llorando y contándole que no era la primera vez, la mano marcada todavía en la cara (tengo pena, tengo pena).
Fue en ese tiempo cuando mi mamá me preguntó, caminando por el puente, si su vida tenía sentido. Así la tenía mi viejo.
No quiero seguir.

martes, 14 de abril de 2020

81

Café de trigo y mermelada Los Lagos sabor durazno, toda la semana.
No te olvides nunca de ese tiempo.

domingo, 29 de marzo de 2020

80

Y yo sé que, al final, vas a entenderme.
Lo difícil que fue soltarte en vez de tenerte como iba a tenerte.
Lo horrible que fue decir que te dejaba queriéndote aún.
La pena negra de saber que no habrá más.
Y que evité otro encuentro, para que el que será el último.haya sido tan bonito como fue.

79

De todas las respuestas posibles, era la que menos esperaba.
Y de todos los finales, es el más triste posible.
Escuchar tus descargos así.
Y yo pidiendo disculpas.
Terminó como siempre, en verdad.

sábado, 28 de marzo de 2020

78

Me gustaría ser otra persona.
Una persona a la que no le importe nada.
Alguien que no te quiera.
Y no digo que quererte sea malo.
Pero duele tanto quererte así.

jueves, 26 de marzo de 2020

77

Yo te pregunto y no me dices nada.
Yo no te digo nada y no me preguntas.
Todo bien.

lunes, 23 de marzo de 2020

76

El problema soy yo. Tus cosas, tus decisiones, todo está bien. Yo soy el problema. Yo no tengo corazón para aguantar nada.

viernes, 20 de marzo de 2020

75

No me puedo el cerebro.
Necesito ayuda.
No puedo hablarte.
Necesito ayuda.
Me haces muy fácil el no poder hablarte sí.
Necesito ayuda.
Y como que no te importa tanto como crees.
Lo entiendo, si yo fuera tú y no yo, no me preocuparía por mí. Para qué.

martes, 17 de marzo de 2020

74

Yo te entiendo porque también estoy aburrido de mí.
Lloro todos los días, todo el tiempo, saliendo del trabajo, recién despertando, cuando te da pena, todo el tiempo.
Lloro todos los días, también cuando te fuiste. Todas las veces que te has ido.

domingo, 15 de marzo de 2020

73

Tanto esfuerzo que haces para recibir tan poco.
No te mereces alguien como yo, necesitas alguien mejor.
Está bien, no es tu culpa. Nada lo es.

miércoles, 11 de marzo de 2020

72

Como los tontos preguntándome si puedo tener pena. Claro que puedo. Claro que no controlo cuándo y porqué. No tengo porqué disculparme con nadie, menos si estoy encerrado.
Reciprocidad. Esas palabras que inventan.

jueves, 5 de marzo de 2020

71

Termina con esto.
Eres una carga para todos. Sólo molestas, sólo haces daño, ni siquiera eres capaz de hacer sentir bien a alguien.
Termina con esto, me digo.
O termina algo en tu vida, por último.

lunes, 2 de marzo de 2020

70

El problema no es que no me quiera.
El problema es que no me importo.
El problema es que me doy lo mismo.
El problema es que no pienso en mí, en lo que necesito para la vida, en lo que me sirve, en lo que tengo que hacer, claro, en lo que no sea placer o felicidad momentánea.
Por eso estoy como estoy.