sábado, 25 de diciembre de 2021

117

Anoche mi cerebro nos deleitó con dos piezas de lujo, definitivamente. 
La primera fue una clásica crisis de ansiedad, en el marco de un proceso de decadencia física y mental en el que todo duele un montón, donde las inseguridades van corriendo más rápido que la respiración y todo pierde sentido y son sólo las lágrimas quemantes y la total falta de habla para expresar alguna cosa que no sean sollozos ante esas cosas que me dice y que no entiendo y como no entiendo me dan miedo y me siento pésima pareja y amigo y persona y ser humano: le doy un 9. Completa, a la vena, melodías conocidas pero siempre muy sentidas. La segunda sorprendió, una rareza cinematográfica en mis sueños: la violencia, esa violencia pu. Despertar con otro ataque de llanto y corriendo a ver si mis papás están bien y todavía se quieren mucho mucho y no se quieren hacer daño como en ese tiempo, esa violencia pu, en la casa nueva del campo, todos pasándola bien menos mi cabeza gigante gigante y seca de tanto llorar. Como siempre.
Me da pena que sea ahora sí.
La piscina estaba increíble hermano.

sábado, 18 de diciembre de 2021

domingo, 5 de diciembre de 2021

115

Pequeños pensamientos del tipo qué mejor estoy hoy, comparado con la última vez que alguien fue de viaje y no me habló mucho durante el mismo. Han sido días difíciles con respecto a ese tema sí. 

Primero encontrarme con S. y acordarme justo de esas crisis de angustia, de esa angustia dolorosa a la orilla del río pensando en tirarme y que me diera tifus o algo, que es lo peor que podría pasarme en ese estero pacífico. Qué distinto todo. En ese mismo lugar una vez vimos caballos darse vuelta para rascarse la espalda.

Y después, este viaje. Que no ha sido nada, comparando, comparando. Qué tanto, he estado drogado todo el tiempo, como anoche, cuando salí a comprar una cebolla al Kamadi y sin darme cuenta, recorrí el camino ese, el camino entre Paicaví y Fresia, el camino de siempre, llorando, riendo, sin nada, sin nada nunca, caminando porque había que hacerlo. Hay un callejón que siempre me gusta mirar, sobre todo cuando estoy vacilando un pito. Igual que Vilumilla.

Dejar solo al Charles. Esa parte no me gusta. No me gusta nada. Yo siempre pienso en mi gato. Hoy tengo que trabajar dieciséis horas en el hotel. Quiero estar en mi casa.

martes, 5 de octubre de 2021

114

Y después de almuerzo, hice arroz con curry, dijiste oye qué tienes que hacer en la tarde y yo te dije que trabajar y me dijiste ñau ánimo mi amor y yo te pregunté qué ibas a hacer tú y me dijiste dormir un ratito y te pregunté (porque miraba al cielo sabiendo el final) que cómo, con este día tan bonito y miraste regalona y al rato estábamos caminando por galvarino que es la calle más bonita de conce junto con lautaro y cochrane y pasamos por todas para ir a la udec porque me dijiste que querías pito y cerveza y allí compramos unos golazos y te dieron ganas de ir al baño jaja así que fuimos caminando pero cada momento fue más terrible así que íbamos donde tu tía pero no alcanzamos así que entramos a cualquier bar y era super barato al final y el ave palta estaba súper rico y me dijiste que la cata y no sé qué pero filo nos tomamos la chela al seco y caminamos y estaba la cata y tuvieron su videollamada y yo armé más pitos para celebrar que el hijo no tiene epilepsia jajaja y se fue y yo iba a calentar agua para té y dijiste oye quiero tomar hagamos tequila margarita y te di un beso y nos lo tomamos y yo hice pulpitos pero se convirtieron en mini completos jajaja y te saqué fotos porque te encantan los completos y justo ahí llamó la feña y me dijo que por el juicio por el que yo sólo esperaba un asado que quizá no llegara pero a mis ex compañeros les pagarían lo suyo me iban a dar una plata y justo estábamos hablando de eso, que no sé cómo pero siempre ganamos los dos y surgimos y lo pasamos a toda raja pero surgimos igual a puro arroz y tallarines y legumbres y todo eso y que les ganamos a mis papás, a toda la familia, a todos, todas y todes los miedos y traumas y jajaja vamos a ir a santiago y sonaba la voz de los 80 y yo estaba tan feliz que te dije eso y ahora estás durmiendo y yo saqué a pasear al gato que está en su mejor momento y no sé, qué hueá este día, que bien me siento, qué es esto sino todo, todo y suena eres mi persona favorita en la radio y obvio que sí por supuesto que sí, sí a todo.

sábado, 18 de septiembre de 2021

113

Pero hoy fue un buen día. Dormimos un ratito, comimos torta al desayuno, me dieron un abrazo y salimos a pasear, vimos perritos y el sol de septiembre y ese viento que a las seis de la tarde se pone cuático pero a esa hora está todo feliz, nos encontramos con tus primos, te fui a dejar donde tu tía y te dije que miraras las hojas de los árboles y el cielo de fondo y tú miraste y te reíste y me diste un beso y después fui a trabajar y fue todo cotidiano como mis sueños cotidianos, pero desde que estoy contigo me dan lo mismo y la pega igual porque, al menos una vez al día, me pasan cosas bonitas.

lunes, 6 de septiembre de 2021

112

Recién hicimos el amor y vimos esa serie de monitos y ahora estás durmiendo y yo, que me reí sin saber porqué unos diez minutos mientras estabas en el baño, siento que soy un hombre feliz. Lloré toda la mañana de pena y ahora soy feliz. El gato duerme también y qué, ¿se acaba el mundo? No importa.

martes, 17 de agosto de 2021

111

Cuando niño soñaba con ser periodista. Periodista e investigador, siempre lo supe. Esos proyectos de diarios con recortes pegados, los miles y miles de papeles llenos de cualquier dato que pillara, sobre cualquier cosa, todo iba a mis cuadernos. ¿Para qué iba a salir a la calle, si lo pasaba tan bien escribiendo cositas, redactando otras, copiando muchas? Me gustaba mucho lo que hacía.
Después llegó la iglesia. Nunca encajé realmente ahí, me sirvió predicar porque trabajé mucho mi expresión en público, pero lo que expresaba no era lo que querían escuchar: ese discurso lleno de culpa y luego redención, todos llorando emocionados, a eso iban. Yo les contaba del libro de los Reyes, de los Hechos, les hablaba del contexto, a nadie le gustaba. A nadie más que al trío de abuelitas que siempre me celebró porque algo aprendían del mundo, aunque fuera del mundo mil quinientos años antes de Cristo. Al resto no. Una y otra vez tuve que hacer mi gracia, pero como ellos querían.
Después vino el derecho. Otra vez teniendo que ajustar mi cabeza y mi corazón en el marco rígido de una forma de pensar. Nunca quise darles en el gusto, de nuevo. Una y otra vez tuve que hacer mi gracia, porque soy inteligente, sí lo soy, pero como ellos querían. Una y otra vez, por diez largos años. Años de un eterno ciclo de frustración y autoconvencimiento. Años de postergarme.
Ya está terminando, ya estará el título en las manos de mis padres, quienes me llevaron a la iglesia y luego a la facultad. No los culpo, su complejo de pobreza es muy duro y pensaron que la estabilidad económica era lo primordial. Aunque fuera a cuenta de la salud mental.
Yo siempre quise ser periodista e investigador. Toda la vida. Lo he hecho, entre medio, gracias a mis amigos y cercanos. Nunca quise ser un predicador estándar o un abogado estándar. Y todos me dicen que sí, se puede, que recién tengo 29 años y queda mucho por delante. Pero pocos entienden que dejar tus sueños de lado por cumplir deseos ajenos, duros además como sacar la carrera de Derecho sin quererlo, cansa mucho. Forzarte a pensar de otra manera, forzarte por meses y meses a aprenderte la ley cuando nunca fuiste bueno aprendiendo de memoria las cosas. Parece llanto del privilegiado. Como si no le debiera veintitantos millones al Estado por hacerme mierda el alma.
Cuando niño soñaba investigar y ser periodista y saber e informar. Y estoy demasiado agotado ahora cuando grande. Y mi corazón está demasiado herido cuando grande. Y mi cabeza ya no quiere pensar más.

lunes, 16 de agosto de 2021

110

No sé, anoche me acosté con pena y hoy también. Supongo que tengo que abrazarla y esas cosas. 
Cosas líquidas se convierten en cosas líquidas que corren por mi cara.
No sé. Quién sabe.

sábado, 26 de junio de 2021

109

En lo único que pienso es en la tranquilidad.
No podría pensar en otra cosa.
Sólo pienso en estar echado mirando el techo.
Una hora, dos horas.
Es que me cuesta mucho estar en paz.
Ahora lo estoy, por ejemplo.
El absoluto silencio. La oscuridad. El gato duerme como si también lo sintiera. Yo sé que le gusta.
El té se enfría un poco.
Esta vida es como andar en bicicleta en un cerro. Sólo lo disfruta uno, uno como es uno, cuando vas ni muy empinado, ni muy en bajada. Cuando sientes el pedaleo casi justo al ritmo en que giran las ruedas. Cuando una cosa va después de la otra. 
Concatenada y sucesivamente como el proceso.
Descomponiendo el problema en partes funcionales, ya sabes.
Una cosa, otro asunto, uno al día.
Altera la velocidad, cambia el ritmo y todo sufre una descompostura. La ansiedad, la frustración, el cortisol comiéndose toda la poca serotonina que juntas. El caos absoluto, la pérdida del timón, por un segundo, sujeta el manubrio y pedalea, pedalea duro o suelta, suéltalo y déjate llevar con cuidado, no lo sueltes, preparado, preparado, preparado.
Una cosa después de otra. Un día a la vez.
-
Al final, todo se trata de hacer durar lo más posible estos pequeños momentos de paz.

domingo, 6 de junio de 2021

108

No recuerdo muy bien cómo era la vida antes de esto.
Yo le dije a la sicóloga, muy suelto de cuerpo, que la pandemia no me ha afectado demasiado.
He salido mucho y no me ha dado nada, ni a mis cercanos.
Ahora digo que una cosa es una cosa y otra cosa es esta vida gris, siempre gris, llena de gente o vacía de gente, llena de estrés o vacía de fuerza, así, lo uno o lo otro, blanco o negro.
Fue una buena idea dar el grado viviendo con mis papás. Habría sido una pésima idea quedarme ahí si lo único que me da ánimo es el mero afán de estar volando, alto o bajo, da lo mismo. Es una terrible idea volver allá. Lo dejo anotado no más.
¿Volvimos al fluir de la conciencia?
¿Cómo era yo antes de tener que estar siempre alerta?
¿Qué podría hacer yo para volver a conectarme con mi cuerpo, con mis ideas, mis proyectos?
¿Quién soy ahora?
¿Cómo responderme todo eso, si pareciera que tengo tanto que hacer, si estoy tan preocupado de todo, si estoy tan preparado para nada, si siento que si no reviso dos veces si cerré la puerta no puedo dar un paso más?
¿Cómo tranquilizarme y creer de verdad que sé lo que estoy haciendo?
Por supuesto que sé lo que estoy haciendo.
Pero, ¿quién soy ahora?
¿Porqué, si tengo respuestas para todo, no me creo ninguna?
¿Dónde está la tranquilidad?
¿Qué hago ahora?
¿Porqué me duelen tanto y tanto los pies?
¿Porqué esta vida está tan como la mismísima mierda, porqué mi mente me tortura con recuerdos horribles, porqué hace tanto frío en esta casa?
La única decisión que sé que es buena es la que estamos tomando ahora.
Pero, ¿porqué todo tiene que ser tan, pero tan complicado?
En fin, la pandemia no me ha afectado demasiado.
Sólo me ha quitado casi todas las ganas de hacer alguna cosa que no sea sobrevivir.

viernes, 28 de mayo de 2021

107

El invierno siempre es mucho, mucho más difícil.
Y eso que a mí me gusta.
Pero éste. Éste está incluso duro para mis estándares.

jueves, 1 de abril de 2021

106

Cuando tu pelo cae en mi cara
Y me pierdo lentamente en tu olor
En el calor
En el amor
No hay nada más
No hay tiempo
No hay espacio
No hay pandemia, no hay ley, no hay problemas, no hay angustias, no hay muerte
Sólo estás tú
Y yo
Tú bailando
Yo sintiendo
Que no hay nada más que nosotros
Que todo está bien y que estará así
Por los siglos de los siglos
Cuando tu pelo cae en mi cara
Me siento más feliz que nunca
Eso es.

martes, 23 de marzo de 2021

105

No te vayas. Eres el mejor del mundo. El mejor que ha habido alguna vez en todo el mundo. El más hermoso. Yo te amo. Muchísimo. Por favor, no te vayas. Tengo un atún guardado para ti. Vuelve. Es mentira que me voy a enojar. Usted.

domingo, 14 de marzo de 2021

104

Yo creo firmemente que sabes nadar
Que tu mar es tormentoso y confuso
Pero sabes nadar
Aprendiste sola
Aprendiste mirando
A tus compañeras
A tus compañeras de presente
A tus compañeras de pasado
Yo creo que sabes nadar
Que después de tanto ya las cadenas no pesan
Tanto, tanto
Remolinos, abismos, olas de pena antigua
De la que no pasa 
Pero las sabes nadar
Yo creo en ti
Creo que sabes hacerlo
Pero cuando necesites un brazo más
O sencillamente flotar
O sencillamente existir
O sencillamente descansar
Yo creo que sabes que sí también
Que mis mares no son tan engañosos
Que no tengo que saber nadar tan bien
Tú me enseñas todos los días sí
Yo creo que sabes bien
Que quiero flotar contigo
Aunque las olas sean negras y furiosas
Nadando juntos es más fácil
Yo creo que sabes
Yo creo en ti.

jueves, 4 de marzo de 2021

103

Al despertar I una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama convertido en un monstruoso insecto.

martes, 2 de marzo de 2021

102

Cuando era chico había un lugar que siempre me pareció mágico. Como ir al centro era algo inusual, cualquier detalle podía alcanzar dimensiones místicas para mí y ese lugar en particular, una pequeña entrada entre dos casas de dos pisos, con un techo independiente pero formando parte de la misma estructura, me llamaba mucho la atención. Mientras escribo, recuerdo que ese techo me resguardó de la lluvia una o dos veces. Nos resguardó, siempre iba con mi mamá.
Muchos años después supe de qué se trataba.
Hoy estaba ahí, absorto mirando el techo y recordé la magia y recordé lo que pensaba. Hoy estaba sin ánimo de nada, sin pensar en nada, sin querer nada, sólo mirando y quizá incluso deseando que cayera el techo en mi cabeza y la despegara de mi cuerpo y me liberara al fin de ella y todos sus absurdos pensamientos y planes y sueños que chocan siempre con la dura realidad de mierda en que ese lugar no era más que un portón para sacar la basura del colegio contiguo.
Un portón cualquiera, entre dos casas vacías, un hombre bajo el techo.

domingo, 31 de enero de 2021

101

Hoy en la mañana me emocioné cuando vi tu carita al despertar.
Es verdad.
Es que eres tan linda que eso me pasa.
Y pensé en lo afortunado que fui cuando te vi por primera vez.

jueves, 14 de enero de 2021

100

Me gusta tanto escucharte hablar de lo que sabes.
De lo que te apasiona, de lo que te preocupa.
De verdad que así fue, esa primera vez, cuando me di cuenta de cuánto me gusta.