domingo, 30 de junio de 2019

41

La gracia de hacer cosas era contártelas.
Ahora me cuesta tanto hacerme el ánimo para lo que sea. Estudiar, cualquier cosa, vivir.

Yo estaba roto, te lo traté de ocultar siempre. Estaba hecho pedazos y fue así como te encontré. Ya no hay más.

miércoles, 26 de junio de 2019

40

Yo quisiera contarte lo que me pasó hoy. Llamarte y echar la talla, no necesitaba más para ser feliz. Ahora los días son todos grises. Cuando estábamos mal había una luz prendida al fondo.
-
Me dueles. Una persona tan hermosa como tú no puede dolerle a nadie. Me duele.

domingo, 23 de junio de 2019

39

Quedaron dos dinosaurios en mi cajón, los que tenía para tí. La idea era que fueran en tu cumpleaños (más algún otro engañito), dentro del gran plan para redimirme del anterior. Me porté como el pico ese día. Y otros muchos tantos más. Demasiados.

38

En algún minuto (en varios) me dijiste que te daba pena que yo te buscara sólo cuando estábamos mal. Claro, es cuando tenía tiempo para pensar en lo afortunado que era, cuando dejaba de pensar en qué tan bien o mal hacía las cosas. Ya sabes, pienso las cosas de a una.
-
Estoy perdido, sin mi brújula, sin mi cable a tierra, sin nada.
Tendré que acostumbrarme.
Yo te deseo el mundo entero para tí. Sólo la parte con buenas intenciones, sí, pero todo el mundo.

miércoles, 19 de junio de 2019

37

Lo del piloto automático me funciona bastante bien. Fui a la U, estudié, volví. Funciona, sólo de repente me viene un dolor en el pecho y siento el bombeo del corazón en mi cabeza, mientras los ojos piden llorar, pero no lo hacen. Dura unos segundos, respiro y sigo.
Te cuento que vine a Santiago y para poder hacerlo tuve que volarme a las ocho de la mañana. Me duró hasta Talca. Me hice el loco hasta Curicó. Lloré hasta pasado Rancagua. Lo encendí de nuevo. Acompañé al Esteban a un cumpleaños de cabro chico y claro, fui el más chistoso de la mesa. Cuando fui al baño lloré otro poco. Encendido.
No te sientas mal sí. Entiendo porqué, aún. Me da pena que estés sola, sin siquiera la esperanza (muchas veces vana) de que yo llegue a acompañarte. Me aterra que, así solita, alguien te haga daño, incluyéndote. Pero está bien. Tomaste una decisión y está bien.
Encendido.

martes, 18 de junio de 2019

36

Ayer yo estaba muy feliz porque íbamos a hablar y arreglaríamos todo. Estaba escuchando música y cuando la Camipé me preguntó dónde iba le dije que me juntaría contigo para que me patearas. Me reí y le aclaré que no, que era imposible.

lunes, 17 de junio de 2019

35

Sí lo entiendo.
Entiendo perfectamente qué pasó el viernes.
Estaba molesto porque me sentí muy mal con tus rodeos y, cuando dijiste que me necesitabas, ya tenía los ojos cerrados. No lo valoré. Estaba enojado.
Así hablamos, te dije. En distinto tiempo, en distinto lenguaje.
No lo valoré.
Entiendo muy bien lo que pasó el viernes.
Y entiendo porqué tomaste esta decisión.
Debí valorarlo ahí, no ahora.
Estamos en otro momento, hablando otra cosa.
Cuando te vi llorar, supe que estaba todo perdido. Llevas demasiado tiempo llorando por mí. No deberías llorar tanto por otro corazón más que el tuyo.
Te agradezco haberme amado tanto. Nunca nadie me amó como tú.
Hablamos otro idioma. Pero sólo tú pudiste traducir bien el mío. Y yo no decía mucho en verdad.
Entiendo claramente.
Aguantaste más de lo que tu cuerpo podía. Cuánto daño te hice.
Siempre supe que el final sería éste. Cuando me dijiste por primera vez que todo estaba bien y que sí, sigamos. Siempre lo supe.
Hice todo lo que pude, te juro que sí. Te quise cuanto pude. No tengo más, no me queda más que mi amor cansado, de a gotas, de minutos, de estar a veces, de estar a medias. Hice todo lo que pude, menos lo que tú necesitabas. No era yo.
Entiendo perfectamente que sólo necesitabas que estuviera allí.
Pero yo no valoré esa última oportunidad. Y la fallé. Te fallé.
Mereces que alguien te comprenda y te valore de verdad.
Yo no merezco una mujer como tú. No sé leer. No sé escuchar. No sé medir, no sé pesar, no sé querer. Eres mucho para mí. De verdad, eres mucho.
Estoy tan frustrado de haberte perdido. Porque fui yo quien perdió.
Entiendo muy bien lo que pasó el viernes. Entiendo muy bien porqué.
Sí lo entiendo.

miércoles, 12 de junio de 2019

34

Sólo puedo darte felicidad pasajera y sufrimiento permanente.
Sólo hago que sufras más y quizás, te enfermes más.
Tenían razón cuando me dijeron que debería morirme solo.

martes, 11 de junio de 2019

33

Tengo tanta y tanta pena y no creo que nadie me quiera escuchar.
-
Como que pasó el tiempo y también pasaron al olvido las razones. Una de esas, una de las más importantes para mí, era que no me sentía capaz de ayudarte en nada. Porque no sé reaccionar cuando te da pena, porque cuando me cuentas tus problemas nunca puedo darte una solución, porque cuando te digo algo siempre me equivoco.
Como que pasa el tiempo y sigo sin servirte cuando me necesitas. Sólo para el resto de la vida.