Amanecer llorando, dormirse llorando.
Durante el día uno puede distraerse.
En la noche el corazón insiste en activarse.
No ayuda mucho soñar contigo. Y perderte de nuevo en el sueño.
La convicción de esto sigue firme. Pero, por la chucha, me serviría tanto odiarte.
Así es muy difícil. Sobre todo sabiendo lo que causé. Espero que sea para bien. De verdad.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario